Implicaciones del reciente fallo sobre Coinbase para el futuro de las carteras digitales
Una reciente decisión del Distrito Sur de Nueva York en una demanda presentada por la Comisión de Bolsa y Valores de los EE. UU. (“SEC”) contra Coinbase, un importante “exchange” de criptomonedas cotizado en bolsa, proporciona un punto favorable para las carteras “wallet” digitales descentralizadas y un aliento para los innovadores en el rubro.

La SEC demandó a Coinbase, alegando, entre otras cosas, que Coinbase realiza actividades de corretaje a través de su aplicación. El tribunal no estuvo de acuerdo, encontrando que las alegaciones de la SEC sobre estas actividades no cumplen con los criterios de un corredor de valores.
Uno de los principales razonamientos del tribunal fue el hecho de que Coinbase no mantiene la custodia sobre los activos digitales negociados a través de la cartera. Es decir, la aplicación es “auto custodiada” ya que las claves privadas asociadas con los activos digitales de los titulares de la cartera se almacenan localmente en el dispositivo. Nadie más que el titular de la cartera puede acceder o transferir los activos digitales en la cartera.
El tribunal señaló que la cartera permite a los clientes de Coinbase acceder a plataformas de comercio descentralizadas de terceros (“DEXs”) como Uniswap, para que puedan ejecutar operaciones en esas plataformas. A cambio, Coinbase recibe una tarifa del 1% del monto de cada transacción de intercambio/comercio ejecutada a través de la cartera.
Sin embargo, el tribunal se negó a considerar que Coinbase actúe como un corredor bajo la Ley de Bolsa, que define ampliamente a un corredor como “cualquier persona que se dedica al negocio de efectuar transacciones en valores por cuenta de otros”. El tribunal basó su decisión en varios factores, incluyendo que: Coinbase no proporciona instrucciones de comercio a terceros ni dirige cómo deben ejecutarse las operaciones, ni realiza ninguna función clave de comercio en nombre de sus clientes de cartera.
Coinbase solo “proporciona la infraestructura técnica para que los usuarios organicen transacciones en otros DEXs en el mercado”, y el usuario es el único que toma decisiones respecto a estas transacciones. El tribunal enfatizó que recibir una comisión por sí solo no convierte a Coinbase en un corredor. Esta conclusión sugiere tres conclusiones importantes sobre las carteras digitales:
- Primero, la descentralización importa. Coinbase es incapaz de acceder a las carteras una vez que han sido descargadas en los teléfonos inteligentes de sus clientes. Es probable que el tribunal no hubiera llegado a la misma decisión si Coinbase pudiera transferir los activos de sus clientes dentro o fuera de la aplicación de la cartera.
- Segundo, mantener las claves criptográficas localmente asegura que los individuos tengan control exclusivo sobre sus activos digitales. Si los individuos custodian sus claves criptográficas privadas con un tercero, ya no mantienen el control exclusivo. Si Coinbase custodiara las claves criptográficas de sus clientes, es probable que el tribunal no hubiera desestimado esta reclamación.
- Tercero, simplemente proporcionar la infraestructura técnica y recibir una tarifa basada en el valor de las transacciones que ocurren a través de la cartera no son suficientes para responsabilizar al desarrollador por las actividades realizadas usando la aplicación. Esta conclusión es probablemente la mayor sorpresa de la opinión. Si otros tribunales sostienen de manera similar que un emisor de carteras no debería ser regulado basado en las actividades de la cartera, esto dará a los desarrolladores mayor tranquilidad de que no serán responsables por la actividad de la cartera.
Aquí, el tribunal se negó a atribuir responsabilidad a Coinbase bajo la Ley de Bolsa en conexión con las actividades de la cartera, aunque Coinbase había desarrollado la cartera y la había puesto a disposición de sus clientes.
Desde una perspectiva práctica, la decisión parece legitimar y subrayar el papel esencial de las carteras digitales no custodiadas para administrar, comerciar y transferir activos cripto. Conceptualmente, la decisión ofrece un destello de esperanza para los innovadores de Web3 que desarrollan tecnología descentralizada, de que no serán responsables por las actividades de sus contratos inteligentes (a excepción de Tornado Cash).
A medida que nuestras actividades diarias migran cada vez más a lo digital, desde acceder a servicios públicos como obtener una licencia de conducir hasta transacciones privadas, como ejecutar contratos legales, recurriremos a carteras digitales centradas en el usuario con mayor regularidad para realizar transacciones en línea de manera conveniente y con mayor seguridad. La decisión nos acerca un paso más a esta eventualidad.