Cómo América Latina y el Caribe pueden aprovechar el nuevo mercado europeo de identidad y datos en su beneficio

Introducción
La pandemia de COVID-19 fue un catalizador que aceleró las iniciativas de transformación digital tanto en el sector público como en el privado a nivel mundial. Esta situación sin precedentes impulsó la aparición de servicios digitales innovadores, con un fuerte enfoque en mejorar la seguridad, eficiencia y confiabilidad de las interacciones electrónicas. También facilitó la transferencia en tiempo real de datos y activos verificables, tanto a nivel nacional como transfronterizo.
Al mismo tiempo, legisladores y reguladores en distintas regiones han estado desarrollando nuevos marcos legales y regulatorios para fomentar la adopción masiva de la identificación digital, las firmas electrónicas y los activos digitales. En particular, en la Unión Europea ha habido una intensa actividad para habilitar un nuevo marco tecno-legal para la próxima generación de interacciones digitales.
En el ámbito de los activos, el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) entró en vigor en junio de 2023 para regular el ecosistema de criptoactivos, incluyendo emisores y proveedores de servicios de activos digitales. En relación con los datos, la identidad y las credenciales, la Comisión Europea promulgó el Reglamento de Identificación Electrónica y Servicios de Confianza para las Transacciones Electrónicas (eIDAS2), que, junto con la Arquitectura y el Marco de Referencia de Identidad Digital Europea (EUDI), permitirá un nuevo mercado de datos centrado en el usuario, donde los ciudadanos de la UE podrán gestionar su identidad digital y sus datos mediante una billetera de identidad digital.
A diferencia de Europa, la región de América Latina y el Caribe (ALC) carece de una organización unificadora que establezca estándares y regulaciones comunes para las interacciones digitales. Esto ha limitado la verificación transfronteriza de identidades y credenciales digitales relacionadas con educación, salud, viajes y comercio, entre otros. También ha dificultado el desarrollo de soluciones para transacciones digitales transfronterizas más fáciles, rápidas y económicas. Sin embargo, eIDAS2 podría integrarse, total o parcialmente, en los marcos legales de los países de ALC, país por país, para atender necesidades internas y permitir la interoperabilidad digital tanto dentro de la región como entre ALC y Europa.
El marco de identidad digital de Europa
Durante muchos años, la Comisión Europea ha buscado desarrollar un ecosistema digital sólido, posicionando a la UE como líder global en lo digital. El eje central de esta visión ha sido el marco de Identidad Digital Europea (eID), un esquema regulatorio sostenible que permite interacciones digitales seguras, confidenciales y fluidas. Este marco garantiza el reconocimiento mutuo de los sistemas nacionales de identificación electrónica entre los Estados miembros, permitiendo a los ciudadanos identificarse y autenticarse en línea mediante una identidad electrónica.
En el año 2000, la UE promulgó la Directiva de Firma Electrónica, que autorizó una nueva forma digital de hacer negocios mediante firmas electrónicas. Antes de esto, solo las firmas manuscritas tenían validez legal en la Unión Europea. Esta directiva sentó las bases para un ecosistema digital paneuropeo.
Seis años después, la Unión Europea derogó esta directiva y la reemplazó por el Reglamento de Identificación Electrónica, Autenticación y Servicios de Confianza (eIDAS). A diferencia de la directiva, este reglamento era de aplicación directa en los Estados miembros, por lo que se volvió obligatorio.
El Reglamento eIDAS permitió a las personas acceder de forma segura a servicios públicos y realizar transacciones en línea y transfronterizas dentro de la UE. Específicamente, autorizó:
- La armonización de firmas electrónicas en toda la UE
- Sellos electrónicos (similares a firmas electrónicas, pero para empresas)
- Servicios de entrega electrónica certificada
- Servicios de confianza cualificados para emitir y verificar credenciales digitales
- Certificados para autenticación de sitios web
- Listas nacionales de confianza con proveedores públicos y privados
El reglamento tenía dos objetivos principales: permitir el reconocimiento transfronterizo de identidades digitales emitidas por gobiernos y crear un mercado único de servicios de confianza, asegurando que las credenciales digitales tengan el mismo efecto legal que los métodos tradicionales en toda la UE.
La nueva generación de eIDAS
Con el tiempo, la Comisión Europea observó un cambio en la forma en que las personas utilizaban las credenciales digitales. Ya no querían depender de “identidades rígidas” (como cédulas nacionales), sino de atributos específicos (como títulos académicos, licencias profesionales o historiales médicos).
También aumentó la demanda de soluciones que permitieran a los usuarios tener control sobre sus datos personales, algo que eIDAS no abordaba completamente. Por ello, el Consejo Europeo solicitó un marco más flexible que diera mayor control a los ciudadanos sobre sus credenciales.
eIDAS2 y la billetera de identidad digital
En respuesta, la Comisión Europea promovió el desarrollo de la Billetera de Identidad Digital Europea (EUDI Wallet).
Según este modelo, las billeteras digitales vincularán la identidad nacional del usuario con otros atributos personales como:
- Licencias de conducir
- Licencias profesionales
- Diplomas
- Cuentas bancarias
También permitirán compartir documentos electrónicos con terceros.
Con esta billetera, los ciudadanos podrán:
- Registrarse en servicios online (ej. comprar boletos de avión)
- Solicitar documentos oficiales
- Abrir cuentas bancarias
- Declarar impuestos
- Verificar su edad
- Alquilar autos
- Registrarse en hoteles
En junio de 2023, se acordaron los elementos clave del nuevo marco eIDAS2, el cual fue promulgado en febrero de 2024.
Este nuevo marco establece que:
- Los Estados deben ofrecer billeteras digitales o licenciar proveedores
- Los sistemas deben operar con alto nivel de seguridad
- Se amplían los servicios de confianza para incluir:
- Archivado electrónico
- Certificación de atributos
- Dispositivos de creación de sellos
- Registros electrónicos
Además, obliga a que tanto el sector público como privado acepten credenciales digitales verificadas.
El panorama digital en América Latina y el Caribe
Al igual que la UE, varios países de ALC han desarrollado leyes sobre identidad digital y firmas electrónicas. También regulan proveedores de servicios de confianza que validan credenciales digitales.
Sin embargo, existen dos grandes obstáculos:
- No hay una entidad regional que establezca estándares comunes
- Persisten requisitos tradicionales como notarías y firmas físicas
Esto limita la transformación hacia un ecosistema digital ágil e inclusivo.
Oportunidades para ALC
Existe una oportunidad clara de aprovechar el marco europeo para superar estos desafíos.
Idealmente, ALC podría desarrollar legislación regional inspirada en eIDAS2 para crear un mercado digital unificado. Sin embargo, esto no es probable a corto plazo.
Como alternativa, los países podrían:
- Integrarse individualmente al ecosistema digital europeo
- Lograr reconocimiento mutuo de proveedores de confianza
- Permitir interoperabilidad con la UE
Esto fortalecería la infraestructura digital entre ALC y Europa, y dentro de la región misma.
Incluso sin integrarse completamente, los países pueden adoptar elementos clave de eIDAS2 como:
- Esquemas sólidos de identidad digital
- Billeteras digitales
- Estándares para servicios de confianza
Conclusión
La transformación digital ya está en marcha, pero aún está en sus primeras etapas. Requiere regulaciones innovadoras que garanticen interacciones seguras, fluidas e inclusivas.
La Unión Europea ha tomado la delantera en la regulación de identidad digital y el uso de billeteras digitales.
Los países de América Latina y el Caribe deberían aprovechar este avance para fortalecer sus ecosistemas digitales, mejorar la interoperabilidad y construir una red digital sólida tanto a nivel regional como internacional.