Blerify vincula la identidad al dispositivo del usuario de forma criptográfica; el resultado son verificaciones resistentes a la IA, a una fracción del costo.
BlerifyUna biometría robada no se usa una vez, se reutiliza. La verificación tradicional solo responde «¿es una persona real y viva?» — no responde «¿es la única?» ni «¿queda rastro de quién la usó?». Ese es el punto ciego que la IA explota.
Cada garantía de Blerify responde a una brecha que la verificación puntual deja abierta.
Una sola identidad activa por persona, a la vez.
La misma identidad ya no puede aprobarse mil veces en paralelo.
El uso en paralelo de una identidad robada deja de ser posible.
Cada presentación queda firmada y es perseguible.
Cada intento deja evidencia criptográfica —firma, dispositivo y timestamp— vinculada al titular.
El impostor puede identificarse y perseguirse, y eso disuade.
Juntas, unicidad y trazabilidad son la respuesta directa al punto ciego que la biometría de un solo uso no puede ofrecer.
El diferencial no es mejor biometría: es cubrir los tres ejes de garantía donde los demás cubren uno.
¿Es realmente quien dice ser?
Rigor del enrolamiento.
¿Es la misma persona en cada sesión?
Autenticación fuerte recurrente.
¿La prueba es genuina del titular y no copiada?
Firmada con una clave que nunca sale de su dispositivo (holder-of-key).
El dato vive en la wallet del usuario; en cada verificación el titular presenta su credencial, sin compartir ni reciclar información entre entidades.
Verificación biométrica certificada una vez; se emite una credencial verificable a la wallet.
La credencial queda ligada a una clave privada dentro del hardware seguro del dispositivo.
En cada verificación el titular presenta y firma con biometría local (holder-of-key).
El verificador valida la firma contra el registro de confianza en segundos: titular genuino, sin compartir datos. Repetible infinitas veces.
Te mostramos cómo funciona sobre tu flujo de verificación actual.